¿ES PROGRESISTA SER PRO ABORTO Y ANTIFAMILIA?

LA ENTREVISTA DE LA SEMANA
Amparo Medina
Colaboración: Amparo Medina
Síguela en twitter: @amparo_medina


ENTREVISTA AMPARO MEDINA/RED VIDA Y FAMILIA ECUADOR

Amparo Medina tiene un testimonio sorprendente. Militó en grupos de la izquierda radical, fue guerrillera, luchadora pro aborto y ex funcionaria del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Actualmente, presidenta de la Red Pro Vida, de Ecuador.

Nuestra entrevistada de la semana, pasó a la lucha pro vida desde una organización ecuatoriana. Comenta que su decisión la llevó a que la despidan de su trabajo, pero también a salvar la vida de miles de niños. 

Actualmente, la ecuatoriana Amparo Medina (43), madre de 3 hijos y presidenta de la Red Pro Vida, de Ecuador, lucha en contra del aborto y de las Leyes de Salud Sexual y Reproductiva que promueven los gobiernos en los países de América Latina. 

Quienes luchan legalizar el aborto lo hacen en nombre de los derechos humanos. ¿Por qué cuando militaba en la izquierda creía que el aborto era una ayuda a la mujer, que era algo progresista?

Porque buscábamos soluciones rápidas, de bajo costo y que no impliquen mucho compromiso para acabar cuanto antes con lo que creemos insolucionable. Por ello los grupo pro aborto buscan lo que creen es lo mejor para la mujer: el aborto sin dar ninguna alternativa más, dado que otras alternativas implican compromisos a mediano y largo plazo, como mejorar los sistemas de salud y de educación, nuevas políticas económicas en nuestros países; es decir mejorar la calidad de vida, lo que implica para otros, económicamente, menos ingresos y, para nosotros, mejores oportunidades. Trabajábamos con instituciones a las que eso no les interesa.

De manera general desde los grupos feministas plantean el aborto como derecho humano desde dos perspectivas: una por intereses económicos, ya que es un gran negocio que deja sumas millonarias de dinero alrededor del mundo y, en segundo lugar, porque centras tu trabajo en la mujer que ya nació olvidando los derechos de aquella que está por nacer. No se quiere reconocer que todas tenemos derechos, incluida aquella que está viviendo en el vientre de otra mujer.
Hay una nota que circula por internet titulada “Rockefeller y el Che, un solo corazón”, en la que habla sobre cómo el imperialismo internacional del dinero coincide con el progresismo local. O sea, tanto la derecha como la izquierda buscan legalizar el aborto, cuando en realidad se supone que tienen distintos metas y distintos métodos. ¿Cómo ve hoy los argumentos con los que hasta hace poco justificaba el derecho al aborto?

Efectivamente, tanto la derecha como la izquierda buscan la legalización del aborto por intereses económicos, políticos y de dominio social. Nos han convencido que si eres hombre, te ves como hombre, biológicamente tu cuerpo te dice que eres un hombre ahora porque “tú decides”, puedes querer ser una mujer y hasta te operan contra natura por lo que tú quieres y te dicen que es normal. Y que no sólo es normal sino que es un derecho. Si te convenzo que matar a tus hijos indefensos en tu vientre, descuartizarlos, contratar un sicario profesional que lo mate sin que a ti te cause dolor y por pocos centavos. Si ya he sido capaz de convencerte de todo eso, ya te puedo convencer de todo: qué comprar, qué hacer, qué vestir, cómo vivir, siempre y cuando hagas lo que yo quiero, cuando yo quiera y me dejes muchos millones de dólares, no gastes mis recursos naturales y no te reproduzcas por que no eres de clase digna.
Uno mira lo que pasa en Europa, por ejemplo, y ve cómo el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, niega que haya un “derecho humano al aborto” y preserva la objeción de conciencia. Algunos países ahora aprueban constituciones que defienden la vida desde la concepción, como la de Hungría, sancionada hace pocos meses. ¿Por qué, una vez más en la historia latinoamericana, nos vienen a ofrecer “teorías viejas” y un pseudo-progresismo, como lo es el derecho al aborto?

Porque las multinacionales del aborto y de la anticoncepción se han dado cuenta que en África y en América Latina está la fuente del negocio. Nuestra población es joven y muy rentable para sus campañas y sus intereses. Además pueden chantajearnos a través de sus instituciones como el Banco Mundial, OMS, OPS, que nos brindan ayuda con préstamos que tienen entre sus ejes transversales temas como salud sexual reproductiva, género, aborto, etc. Además por más de diez años han invertido mucho dinero captando “ingenuos” políticos que apoyan esas políticas, financiado ONG´s que cumplen sus mandatos, profesionales y grupos o asociaciones civiles que viven y lucran del dinero de la cultura de la muerte.

Una prueba de que esta ideología no es nada progresista ni actual son las palabras de una de sus líderes, nazi por convicción y acción, abortista por convencimiento e inversión, feminista por conveniencia, esto pensaba ella:

"… los imbéciles están aumentando y multiplicándose – un peso muerto de basura humana…

El control de la natalidad … no es nada más ni nada menos que la facilitación del proceso de deshacerse del indigno." [1]
Esta frase de Margaret Sanger, norteamericana, precursora del feminismo radical y fundadora de la “Liga Americana para el Control de la Natalidad”, hoy IPPF, expresa el núcleo de la eugenesia. 

NOTA: Entrevista realizada por medio argentino.




[1] Sanger, Margaret, "Woman and the New Race",

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